Alineaciones

Se conoce como alineación a la distribución de los jugadores en el terreno de juego. En este sentido, cada uno de los once futbolistas que conforman un equipo asume una posición en el campo, además de tener asignadas unas funciones determinadas, aunque en ocasiones los jugadores pueden intercambiar sus roles si el juego así lo requiere.

El guardameta debe posicionarse bajo la portería con el fin de evitar que el balón cruce la línea de meta. Los defensas conforman la primera línea después del portero, siendo la última frontera a traspasar para llegar al arco. Los centrocampistas juegan en el centro del terreno de juego y una de sus funciones es dar pases a los delanteros. Por último, los delanteros son los principales encargados de marcar los goles.

El entrenador debe hacer pública la alineación antes de que los jugadores salgan al terreno de juego. Aquellos que forman parte de esta son los titulares. También tendrá que comunicar qué futbolistas se sientan en el banquillo, de los cuales tres podrán sustituir a alguno de los compañeros que se encuentran en el campo de fútbol si el técnico así lo precisa o en caso de lesión, pasando a formar parte de la alineación.

Diferentes tipos de alineaciones

Existen múltiples alineaciones, por lo que es misión del entrenador elegir la que crea más conveniente. De este modo, todos los jugadores deben estar dispuestos a acatar la decisión del técnico. Es imprescindible que estos conserven sus posiciones en el terreno de juego, así tendrán cubiertas todas las áreas para que no existan huecos, los cuales podrían aprovechar los futbolistas del equipo contrario para llegar a la portería.

Una de las alineaciones más equilibradas, y por tanto una de las más utilizadas en el mundo del fútbol, es el 4-4-2. Eso significa que un equipo juega con cuatro defensas, cuatro centrocampistas y dos delanteros. En esta alineación la defensa está formada por dos defensas centrales y dos laterales. El mediocentro lo componen dos jugadores centrales y otros dos situados en las bandas. Y en último lugar, en la delantera se disponen dos futbolistas, uno de los cuales se ubica en la banda y el otro en la zona interior como delantero centro.

Otro ejemplo de alineación es el 5-3-2, la cual es adecuada para el contraataque, ya que tanto los delanteros como los centrocampistas asumen un papel más defensivo, aprovechando la pérdida del balón por parte del equipo rival para lanzar sus ataques.

En definitiva, ninguna alineación es mejor que otra, por lo que cada entrenador debe posicionar a sus jugadores dentro del terreno de juego basándose en las habilidades de cada uno de ellos, y también teniendo en cuenta la táctica y la estrategia utilizada por el equipo contrario.

Pin It on Pinterest

Share This