Banderín de córner

El banderín de córner es una pieza fundamental en un partido de fútbol, aunque no todo el mundo sabe cuál es exactamente la función de este elemento que se encuentra en el terreno de juego. En cada una de las esquinas del campo de fútbol hay situado un banderín de córner, los cuales cumplen una función muy sencilla pero al mismo tiempo esencial para el correcto desarrollo del juego.

Muchos aficionados a este deporte suelen cuestionar su utilidad, ya que en algunas ocasiones incluso los propios futbolistas se muestran incómodos cuando tienen que llevar a cabo un saque de esquina junto al banderín de córner, pero lo cierto es que son absolutamente necesarios para el adecuado funcionamiento de un partido.

La función de este elemento clave del terreno de juego es ser un punto de referencia para que el colegiado pueda distinguir con claridad si la pelota ha salido por el lateral del campo o por el fondo del mismo, es decir, le ayuda a distinguir los saques de banda de los saques de puerta y de esquina.

La FIFA recoge claramente en el Reglamento la forma que debe tener el banderín de córner: en cada una de las esquinas del terreno de juego se tiene que colocar un poste no puntiagudo con un banderín, cuya altura mínima sea de un metro y medio. Además, también se podrán colocar de manera opcional banderines situados a cada extremo de la línea media, los cuales se encuentren a una distancia de al menos un metro hacia el exterior de la línea de banda. Por lo tanto, obligatoriamente tiene que haber cuatro banderines de córner en el terreno de juego, aunque se pueden colocar otros dos opcionalmente, lo que haría un total de seis banderines de córner en el campo de fútbol.

Otras utilidades del banderín de córner

A veces, el banderín de córner puede ser de gran utilidad para un jugador, ya que puede servirle de apoyo para que el balón no salga fuera del terreno de juego, e incluso para que pueda rebasar a un contrario utilizando este elemento para realizar una pared. Todo esto se encuentra reglado por la FIFA: se considera que el balón está fuera de juego cuando haya traspasado completamente una línea de meta o de banda, ya sea por aire o por tierra, y también cuando el árbitro interrumpa el juego.

Por lo tanto, en cualquier otra circunstancia la pelota está en juego, incluso cuando rebote de los banderines de córner y de los postes y del travesaño de la portería, siempre que permanezca dentro del terreno de juego, así como cuando rebote de un árbitro asistente o del colegiado situado en el interior del terreno de juego.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que actualmente en los campos de fútbol profesionales se usan banderines de córner no fijos, es decir, estos se inclinan y vuelven a su sitio tras el choque del balón.

Anécdotas con los banderines de córner como protagonistas

En algunas ocasiones, el banderín de córner se convierte en algo más que un simple punto de referencia para muchos futbolistas. Por ejemplo, el jugador del Malmö, Tobias Tigjani Sana, utilizó este elemento del terreno de juego contra la afición del Göteborg después de que le arrojaran una bengala. Kevin de Bruyne se comió el banderín de córner cuando intentaba sacar en corto un saque de esquina, y casi se termina comiendo también el suelo.

El exjugador del Fútbol Club Barcelona y de la selección brasileña, Ronaldinho, también tuvo serios problemas para llevar a cabo un lanzamiento de esquina en un partido del Mundial de Fútbol del año 2002 frente a Turquía. Y es que el viento no hacia más que mover el banderín de córner, haciendo que este se interpusiera en su trayectoria.

Aaron Ramsey se llevó con la entrepierna la tela del banderín de córner en un partido, y a pesar de que trató de colocarlo de nuevo en su sitio, se cansó antes de lograrlo. Mario Balotelli protagonizó uno de los momentos más graciosos con un banderín de córner en sus manos durante la Eurocopa de Francia 2016. Robinho estuvo a punto de sacarle un ojo a Kaká con el banderín de córner por culpa del retroceso del mismo tras ser golpeado.

En la semifinal de la Copa Libertadores Sub 20 disputada en Uruguay se produjo un hecho de lo más insólito: cuando el árbitro pitó el final del partido entre el River Plate de Uruguay y el Independiente del Valle de Ecuador, todos los futbolistas del equipo uruguayo corrieron a atacar a Angelo Preciado, uno de los jugadores del conjunto ecuatoriano, a quien se le ocurrió la ingeniosa idea de ir hacia una de las esquinas del campo de fútbol y coger el banderín de córner, el cual utilizó como herramienta para defenderse y ahuyentar a sus rivales. Y es que parece ser que el jugador del equipo ecuatoriano se burló de sus contrincantes cuando el partido finalizó, lo cual terminó por sacarles de sus casillas. Sin duda alguna se trata de una anécdota con el banderín de córner como protagonista que, al igual que ha sucedido con aquellas mencionadas anteriormente, quedará para la posteridad.