Banquillo de fútbol

En el mundo del fútbol se conoce como banquillo o área técnica al espacio que tanto el técnico como sus ayudantes tienen permitido ocupar durante el transcurso de los encuentros. Estas personas pueden permanecer de pie o sentadas, ya que en esta área se encuentra el banquillo, parte del cual normalmente estará ocupado por los jugadores suplentes y el personal técnico.

El Pittodrie Stadium, casa del Aberdeen Football Club, un club de fútbol profesional escocés, fue el primer estadio de fútbol que dispuso de área técnica. De hecho, los banquillos se instalaron gracias al entrenador Donald Colman en la década de los años veinte. Este técnico pretendía acercarse al máximo posible al área de juego para de ese modo poder observar mejor a sus jugadores, y la instalación de una área técnica era un buen modo de conseguirlo. Y es que hasta ese momento esta acción se tenía que llevar a cabo desde la tribuna, lo cual sin duda alguna era todo un reto para la vista.

El área técnica suele estar delimitada por una línea blanca, la cual puede variar en tamaño, pero según las reglas del fútbol siempre debe estar a un metro a ambos lados de la zona que haya sido designada para el banquillo, pudiéndose ampliar hasta un metro de la línea lateral. Los técnicos no pueden traspasar la línea lateral durante el transcurso de un partido, ni tampoco los futbolistas suplentes que se encuentren calentando en los laterales del campo. El cuarto árbitro es la persona encargada de restringir el paso tanto a unos como a otros, por lo que debe permanecer atento para comprobar que no se aproximan demasiado a dichos laterales.

Como se ha mencionado anteriormente, el área técnica o banquillo puede variar en tamaño entre los estadios, pero también en ubicación, ya que las reglas del juego así lo permiten. Se aconseja usar marcaciones para delimitar dicha área. El número de personas que están autorizadas a ocupar el área técnica se encuentra definido por las reglas de la competencia. El árbitro asistente debe verificar que el número de ocupantes en ambos banquillos es el mismo que el número de personas autorizadas: futbolistas suplentes y cuerpo técnico.

Por lo tanto, el banquillo de cada equipo será ocupado por: el entrenador, el delegado, el segundo entrenador, el médico, el preparador físico, el entrenador de porteros, el fisioterapeuta, el utillero y los jugadores suplentes, aunque de manera eventual también puede ser ocupado por los futbolistas sustituidos siempre que sigan vistiendo su atuendo deportivo. Todas estas personas tienen que identificarse de manera obligatoria justo antes de que el encuentro comience, tal como figura en las reglas de la competencia.

De este modo, queda totalmente restringido el acceso al área técnica a todas las personas que no hayan sido previamente autorizadas, así como al espacio existente entre las bandas que sirve de limitación entre la valla del público y el terreno de juego y a aquellas zonas que únicamente estén autorizadas para ser ocupadas por fotógrafos, periodistas y demás medios de comunicación, los cuales siempre deben aportar su acreditación para acceder a las mismas.

Tampoco está permitido que los jugadores reciban atención médica junto a los banquillos. Únicamente podrá abandonar los límites del área técnica y entrar al terreno de juego el personal que sea necesario para atender o evaluar el estado de un futbolista lesionado, es decir, solo en circunstancias especiales, aunque siempre debe contar con el permiso del árbitro.

Las personas que se encuentran en el área técnica no pueden lanzar balones al terreno de juego con la intención de interrumpir el transcurso normal de un partido de fútbol. El causante podría ser expulsado, incluso aunque se tratase del propio entrenador de un equipo, así como cualquiera que tenga conductas inapropiadas, en especial aquellas protestas que van dirigidas contra la actuación de los árbitros.

Por lo tanto, tanto el entrenador como el resto de ocupantes del banquillo deben comportarse de forma responsable, convirtiéndose de este modo en un buen ejemplo a seguir por el resto de equipos y aficionados. La persona que haya sido expulsada del banquillo tendrá que dirigirse inmediatamente a los vestuarios, es decir, no podrá presenciar el encuentro ni siquiera desde la grada, a excepción de los médicos y los fisioterapeutas, los cuales a pesar de no poder ocupar un puesto en el banquillo en este caso, sí que podrán verlo desde la grada e incluso prestar sus servicios en el caso de que se requieran, siempre con el permiso del árbitro como se ha mencionado anteriormente.

Las solicitudes de sustitución de futbolistas siempre tienen que llevarse a cabo desde la zona de banquillos. Además, tan solo una persona está autorizada a dar instrucciones técnicas, y una vez que estas hayan sido transmitidas, debe regresar de manera inmediata a su posición. En España esta labor corresponde únicamente al entrenador.