La catedral del fútbol

análisis de fútbolEl fútbol es uno de los deportes más populares en todo el mundo. Sus sencillas reglas y la necesidad de muy poco equipamiento para participar en él hacen que sea un deporte en el que es muy fácil formar parte, independientemente de la clase social a la que pertenezcas. Debido a esto, el fútbol profesional ha tenido un gran seguimiento desde sus inicios y el número de aficionados ha crecido con los años gracias a, entre otros, grandes avances tecnológicos como la invención de Internet.

Desde sus comienzos, el fútbol ha sido un deporte que ha generado una gran expectación, por lo que ha necesitado siempre de grandes espacios para albergar a todo el público sediento de goles y emoción. Con el fin de reunir a las hinchadas de los equipos, comenzaron a aparecer los estadios de fútbol. En ellos, grandes cantidades de aficionados y aficionadas podían reunirse con el fin de disfrutar en directo del partido del fin de semana de su equipo favorito. En ellos, además, se aprovechaba y se aprovecha para socializar y disfrutar de la compañía de otros aficionados y aficionadas a este deporte.

De todos los grandes estadios de fútbol repartidos por todo el mundo (Santiago Bernabéu, Camp Nou, Old Trafford, Anfield, Giuseppe Meazza, Saint Denis, Maracaná, la Bombonera…) hay un que resulta particularmente especial para todos los amantes del fútbol: el estadio de Wembley.

Wembley: la catedral del fútbol

El estadio de Wembley es sin duda el estadio de referencia para el fútbol a nivel mundial. Fue erigido en el año 1923 fue la sede de diferentes competiciones internacionales como los Juegos Olímpicos de Londres en 1948 y el Mundial de Fútbol de 1966.

El sobrenombre de “la catedral de fútbol” se debe a que el futbolista Pelé, también conocido como O Rey (El Rey), decidió rebautizarlo como tal.

Este estadio fue inaugurado en el año 1923 con el motivo de la celebración de la final de la FA Cup inglesa, partido que se disputó entre el Bolton Wanderers y el londinense equipo West Ham United. Como curiosidad sobre este partido, la final fue bautizada como “la final del caballo blanco”, puesto que, en mitad del encuentro hubo una invasión del terreno de juego por parte de los aficionados de ambos equipos que termino cuando, con el fin de terminar con la invasión de campo, un policía atravesó el mismo a lomos de un caballo blanco llamado Billie.

Este estadio fue demolido en el año 2002 para levantar un nuevo estadio de Wembley que acabó siendo una de las sedes principales de los Juegos Olímpicos de Londres en 2012. El último partido de fútbol que se disputó en la catedral del fútbol fue un partido entre los combinados nacionales de Alemania e Inglaterra, terminando el mismo, para desgracia de los ingleses, con un resultado a favor del equipo alemán.

Este estadio, además de ser la casa de muchos de las grandes figuras de la historia del fútbol, ha sido también la sede de grandes conciertos y eventos, como fue el concierto de despedida de Freddie Mercury en el año 1992, donde se reunieron algunas de las más importantes figuras de la música de aquel entonces para rendir homenaje al líder de la banda Queen, quien falleció en Londres en el año 1991 a los 45 años de edad.

escudo bilbao athleticSan Mamés: la catedral del fútbol español

Por otra parte, si eres un aficionado al fútbol español, tendrás en mente otro estadio al hablar de “la catedral”: el estadio de San Mamés.

El estadio de San Mamés es el estado del Athletic club de Bilbao, fue construido en el año 1913 (más de cien años de historia, pese a sus varias remodelaciones y a la construcción de un estadio completamente nuevo con el fin de albergar a un mayor número de aficionados) y está ubicado en el centro de la ciudad.

El motivo por el que este estadio recibe el apodo de “la catedral” deriva de la costumbre de los aficionados bilbaínos al matizar a dónde se dirigían cuando decían que iban a San Mamés, puesto que, durante muchos años, hubo un asilo que recibía el mismo nombre.

Uno de los motivos por los que este sobrenombre se ha mantenido durante los años se debe al señorío de la afición bilbaína, siempre dispuesta a animar a su equipo hasta el final del partido, pero también capaz de reconocer la grandeza del rival que acude a su estadio. Palabras de grandes futbolistas, como Xavi Hernández, exfutbolista del FC Barcelona y reconocido como uno de los grandes centrocampistas de la historia moderna del fútbol, avalan esta idea: “Estoy muy agradecido a la afición de San Mamés, siempre me han tratado muy bien allí y se te llega a poner la piel de gallina cuando te ovacionan”.

Además, este estadio fue construido en el mismo espacio en el que hubiera habido una ermita dedicada a San Mamés, que, cuando fue derribada (y conforme a la historia que se ha transmitido entre los aficionados), alguien dijo: “Aquí se va a construir una catedral”.

Es curioso como la afición del Athletic de Bilbao acude a apoyar a su equipo de una forma equiparable a la de quien profesa una religión, siempre entendidos y entregados a los jugadores que defiendes sus colores. Acompañan al equipo allá donde vaya a jugar y ofrecen un ambiente inigualable en todos los estadios que visitan.

En la actualidad se ha instalado un museo sobre el Athletic Club de Bilbao y sobre el propio estadio de San Mamés que cuenta la historia del club, sus gestas y sus jugadores más representativos, así como la evolución del estadio, desde sus comienzos hasta el actual San Mamés, pasando por las diferentes remodelaciones que han tenido lugar a lo largo de los años. Además, en el pueden verse las copas correspondientes a la multitud de títulos obtenidos durante los más de cien años de historia de este equipo: ligas, copas y supercopas de España.

Pin It on Pinterest

Share This