Chupón

regateSe conoce con el término despectivo chupón a aquel jugador de fútbol, o de cualquier otro deporte de equipo, que lleva a cabo un juego individualista, es decir, sin tener en cuenta al resto de jugadores de su equipo. Este futbolista suele tocar la pelota continuamente sin pasarla, ignorando al resto de sus compañeros e intentando finalizar él solo muchas de las jugadas, aunque esto signifique perjudicar a su propio equipo.

A lo largo de la historia de este deporte siempre han existido futbolistas a los cuales tanto los medios de comunicación como los aficionados han señalado de chupones, criticándoles por lo tanto por su excesivo individualismo. Algunos de ellos son los que se mencionan a continuación: Gareth Bale, Arjen Robben, Emilio Butragueño, Pelé, Leo Messi, Cristiano Ronaldo y Neymar.

El hecho de que un jugador sea un chupón no tiene por qué ser siempre algo negativo, ya que si gracias a sus jugadas individuales el equipo consigue alcanzar la victoria, no se le suele tener en cuenta. Sin embargo, cuando el futbolista perjudica a su equipo o propicia su derrota, ya que si hubiese pasado el balón a alguno de sus compañeros el resultado podría haber sido distinto, entonces sí que se empieza a hablar de chupón de un modo despectivo.

Para muchas personas el jugador chupón es una figura realmente necesaria en un equipo de fútbol, aunque a veces no se atrevan a confesarlo. Y es que contar con un futbolista que sea capaz de sortear defensores con la pelota pegada al pie, de driblar y fintar, de asombrar con sus bicicletas y elásticas, así como de irse en velocidad y dominar el cambio de ritmo, puede ser en ciertas ocasiones de gran utilidad.

Hay que tener en cuenta que la mayoría de los fichajes más caros en la historia de este deporte siempre han sido los de jugadores muy individualistas, o lo que es lo mismo, chupones, al igual que también lo son algunos de los jugadores que han conseguido ganar el Balón de Oro. Por ejemplo, Leo Messi se encarga de solventar los problemas colectivos de su equipo realizando espectaculares jugadas individuales, es decir, siendo un chupón, del mismo modo que lo hacía Cristiano Ronaldo en el Real Madrid, lo cual por cierto muchos madridistas añoran. Y es que no se puede negar que el chupón causa sensación allá donde juega.

A veces, el resentimiento contra el chupón puede llegar a ser incluso ideológico, ya que el talento desmiente el pensamiento consolador de que todos los jugadores son iguales. Hay que tener presente que no todos los futbolistas se encuentran al mismo nivel, y que por lo tanto, las jugadas que unos pueden hacer, otros no. Para bien o para mal, el fútbol es así.

Algunos de los jugadores considerados como chupones han conseguido marcar goles decisivos para sus respectivos equipos. Es el caso de Gareth Bale, un chupón que hace unos años anotó un tanto decisivo en una final de la Copa del Rey, un gol contra el Fútbol Club Barcelona que será recordado eternamente por su belleza, pero también por su importancia. Bale también es el chupón que sentenció al Atlético de Madrid en la final de la UEFA Champions League tras marcarle un gol, el que cerró el Mundial de Clubes, el que fue escogido mejor jugador de la Premier League en el año 2011 y 2013 y el que marca tantos goles y da tantas asistencias.

Leo Messi también ha sido catalogado en ciertas ocasiones de chupón. Y es que muchos aficionados creen que es un jugador individualista. Pero lo cierto es que son muchas las asistencias que da a sus compañeros, las cuales avalan que se trata de un futbolista bastante generoso. Sin embargo, a pesar de que se considera que un chupón es un futbolista cuyo talento le invita a retener la pelota más tiempo que sus compañeros, también se puede decir que es un jugador que piensa en el bien general de su equipo, y esto precisamente es lo que hace el argentino.

La realidad es que Messi es bastante generoso sobre el terreno de juego, pero también es verdad que en cada partido demuestra su habilidad con el esférico en los pies, y en el caso de que crea que tiene una pequeña posibilidad para marcar un gol, la aprovecha, regateando incluso en las situaciones más difíciles, aunque siempre tiene la suerte de contar con el apoyo de algún compañero cuando no ve suficientemente claro el disparo. Y es que si Messi no fuera un chupón, nunca podría haberse sacado de la manga jugadas tan decisivas, como aquella tan espectacular que llevó a cabo en un partido contra el Atlético de Madrid que terminó con un disparo que se marchó fuera a escasos centímetros de la portería, o en la que consiguió anotar un gol al Getafe en la Copa del Rey.

En definitiva, para muchas personas un chupón es un jugador que perjudica considerablemente a su equipo, ya que si pasara el balón a algún compañero a su debido tiempo en lugar de retenerlo lo máximo posible para ser él quien intente marcar el tanto, posiblemente muchas de esas jugadas podrían acabar en gol. Sin embargo, para otros aficionados el chupón es un futbolista necesario en el equipo, ya que dispone del talento preciso para crear jugadas espectaculares y debe aprovecharlo sea como sea. Por lo tanto, ya sea considerado como algo positivo o como algo negativo, lo cierto es que la figura del chupón siempre ha estado, está y estará muy presente en el mundo del fútbol.