Fuera de juego

El fuera de juego es una regla estratégica de fútbol a través de la cual se consigue mantener el orden en el juego. Este tiene lugar cuando un jugador se encuentra más adelantado que el resto de jugadores del equipo contrario, a excepción del portero, en el momento en el cual se realiza un pase.

Sin embargo, a pesar de que la regla parezca muy sencilla, lo cierto es que su aplicación depende también de otros factores, llegando a ser en muchas ocasiones motivo de polémica.

Origen del fuera de juego

El fuera de juego no existía en los comienzos del fútbol, pero debido al gran número de jugadas dudosas que se producían se decidió crear una norma, la cual se asemeja al actual fuera de juego. Fue el futbolista Billy McCracken quien obligó a reunirse a la FIFA, llevándose a cabo el cambio de la regla en dicha reunión.

En los comienzos del fútbol el fuera de juego tenía lugar cuando un delantero era el último futbolista en el momento que recibía el balón, pero se tuvo que cambiar la normativa ya que los ataques eran hasta de nueve jugadores en línea.

A finales del siglo XIX la norma señalaba que se consideraba fuera de juego cuando un jugador recibía el esférico o este llegaba a su altura, siempre y cuando hubiera menos de tres jugadores del equipo contrario entre él y la portería.

Al futbolista Billy McCracken se le ocurrió que si tan solo se quedaba atrasado un defensa, el atacante adversario caería en el fuera de juego. Para conseguirlo bastaba con dar unos pasos adelante. Esta idea se convirtió en una constante que, si bien al principio desesperaba a los atacantes rivales, posteriormente fue copiada por el resto de equipos de fútbol dando lugar a infinidad de interrupciones en los partidos.

En 1925, tras muchos años de deliberación, se decidió cambiar de nuevo la normativa a una muy similar a la que hay en la actualidad: el fuera de juego se produce si un jugador se encuentra más próximo de la línea opuesta que el esférico y el penúltimo adversario.

La regla actual del fuera de juego

Existe fuera de juego cuando el jugador atacante tiene parte de su cabeza, cuerpo o pies más cerca de la línea de gol que el balón y el último oponente, a excepción del portero, siempre que esto suceda en la mitad del campo del equipo contrario.

También se considera fuera de juego si estando un jugador en esta posición, un compañero del mismo equipo juega el balón y este rebota en un rival, en el poste o en el larguero, y regresa de nuevo al mismo jugador.

El fuera de juego puede ser infracción por diferentes motivos. Uno de ellos es lo que se llama interferir en el juego. Se produce cuando un jugador juega la pelota encontrándose en una posición de fuera de juego en el momento de recibir el pase de su compañero. No obstante, también puede ser infracción cuando el jugador interfiere con un rival por medio de alguna de las siguientes maneras:

  • Obstruyendo la línea de visión de un jugador de tal modo que evite que este juegue o sea capaz de jugar el esférico.
  • Intentando jugar el balón cuando esto afecte a un contrincante.
  • Realizando una acción clara la cual anule la capacidad de un rival para jugar la pelota.
  • Enfrentándose a un oponente por el balón.

Estar en posición de fuera de juego cuando no existe intención evidente de ir a por el esférico no es infracción, no obstante el colegiado podrá señalarlo si así lo interpreta.

 

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