Hacer la cama

Hacer la cama es una expresión muy utilizada en el entorno del fútbol cuando una o varias personas se unen para trazar un plan o conspirar y perjudicar a otra persona dentro del mismo equipo de fútbol.

Podemos encontrar diferentes ejemplos de lo que significa hacer la cama, uno de ello podría ser cuando varios jugadores se unen para hacer la cama al entrenador y desobedecer alguna de sus órdenes o incluso llegar a causar su dimisión en el propio equipo. Estas acciones, en muchos casos, suelen estar promovidas por los jugadores de un equipo, los motivos son diversos, pero habitualmente es por desacuerdo con las direcciones que marcan los técnicos, falta de entendimiento entre entrenador y parte del equipo, motivos económicos o incluso malentendidos. Se recomienda mantener la armonía y el buen entendimiento entre entrenadores, cuerpo técnico y jugadores, una de las grandes fortalezas de un equipo sano, es el entendimiento y la buena sintonía entre todas las partes.

Detectar este tipo de situaciones es complicado, muchas acciones están encubiertas y hay cuerpos técnicos que se sienten engañados tras vivir este tipo de situaciones, pero el club debería de ser capaz de detectar estas situaciones y resolverlas lo antes posible. Un equipo roto no funciona y en los resultados se ven reflejados los conflictos. Por el bien del equipo y su correcto funcionamiento, es importante detectar y atajar estas situaciones.

También encontramos una segunda acepción de esta expresión y es que hacer la cama significa realizar una acción de juego en la que el jugador cae al suelo cuando intenta alcanzar el balón debido a una acción del jugador rival. Como ejemplo podemos describir la acción en la que un jugador hace creer al rival que también va a saltar y despejar un balón de cabeza y al ir los dos a jugar la misma acción, el jugador, por ejemplo, se agacha ligeramente y el rival pierde el equilibrio cayendo al suelo justo en el mismo instante en el que ambos cuerpos se tocan.

Esta última definición puede tener graves consecuencias en un partido, ya que es muy probable, que si el árbitro o el VAR vean la jugada, piten falta indirecta e incluso llegar a sancionar al jugador que provocó la falta. Por tanto, esta forma de juego es muy peligrosa, en muchos casos, se considera que la forma de jugar del jugador que hace la cama es un juego sucio e incluso, dañino, ya que puede lesionar al jugador rival. No es aconsejable incentivar a los jugadores al uso de esta técnica, el juego limpio también hace mejor equipo y mejores jugadores. Se aconseja promover el juego deportivo limpio y sano.

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