Liderazgo y coaching

El liderazgo y coaching en el mundo futbolístico puede definirse como la capacidad que posee un entrenador o un jugador para influir de manera positiva en sus compañeros.

Esta capacidad requiere tiempo y energía, ya que se trata de un proceso a través del que se intenta aumentar los recursos de los deportistas y que además implica diferentes progresiones. Mencionado proceso de influencia afecta al ámbito táctico y técnico, así como al plano cognitivo y emocional del futbolista.

Tipos de liderazgo y coaching

En un equipo de fútbol pueden existir dos líderes, aunque es posible que solo haya uno o que ni siquiera existan porque no lleguen a desarrollar por completo la capacidad necesaria. En el caso de que sí existan, podrían clasificarse en líder formal, cuyo puesto correspondería al entrenador, y en líder informal, que sería el jugador que tuviera mayor influencia en el resto del equipo.

  • El líder formal tiene que llevar a cabo una gran tarea como entrenador, pero también como maestro. Debe ser capaz de transmitir todo lo aprendido en el mundo futbolístico de manera profesional a todos sus jugadores, es decir, transmitirá su conocimiento gracias a su experiencia. Tiene que enseñar a sus jugadores con autoridad y disciplina, siendo además capaz de integrar a todos los futbolistas y de crear un bloque unido, consiguiendo así sacar el máximo potencial del mismo.
  • El líder informal se convierte en una referencia para el resto de los jugadores. Se trata de una persona humilde con grandes cualidades, la cual desempeñará un importante papel para crear tanto el prestigio como la identidad del equipo. Se puede diferenciar claramente dos tipos de líderes informales: los que se preocupan por la parte social y los que se centran más en las tareas del entrenamiento.
  • El líder centrado en la orientación social valora por igual a todos los futbolistas que componen el equipo, además está dispuesto a resolver cualquier duda que se les plantee y a hablar con cada uno de ellos cuando lo necesiten, mostrando interés por los diferentes problemas que puedan tener los jugadores y teniendo buena relación con los mismos. También dará una buena imagen del equipo al exterior.
  • El líder preocupado por las tareas del entrenamiento tiene diferentes funciones: hace que los jugadores cumplan tanto en los entrenamientos como en las convocatorias, que se cumplan los objetivos establecidos, que se entreguen en cuerpo y alma en el campo y que se comporten dentro del mismo.

Por lo tanto, en un equipo de fútbol es fundamental la presencia tanto de un líder formal como de un líder informal. Ambos tienen que ser capaces de convencer y motivar a su equipo, además de cumplir con otra serie de objetivos para obtener buenos resultados a lo largo de la temporada.

Por este motivo, los expertos en liderazgo y coaching deben trabajar en equipos de fútbol para así analizar las diferentes situaciones de un club, y también para asignar un líder en el caso de que todavía no lo haya y enseñarle cómo debe llevar a cabo sus funciones, ya que a pesar de lo que se cree de que un líder nace no se hace, lo cierto es que se puede aprender a serlo, solo hace falta desarrollar correctamente las habilidades de liderazgo y tener buena actitud.

Funciones de liderazgo y coaching

Un buen líder tiene que ser capaz de:

  • Prever: es decir, ver antes de que algo suceda.
  • Organizar: proporcionar a sus jugadores todos los elementos que necesitan.
  • Planear: establecer un plan previamente elaborado.
  • Coordinar: tiene que ser capaz de fijar armonía entre los futbolistas y las funciones que estos desempeñan en el equipo.
  • Mandar: debe comunicar con autoridad las decisiones que ha adoptado y hacer que todos los jugadores las sigan al pie de la letra.
  • Controlar: el líder tiene que comprobar que todos los futbolistas del equipo cumplen con el plan establecido.
  • Evaluar: posteriormente tiene que realizar un estudio para averiguar si los resultados obtenidos son los mismos que los esperados.

Aspectos importantes del liderazgo y coaching

El líder ideal debe guiar a sus jugadores, obtener obediencia voluntaria de los mismos, despertar entusiasmo, inspirar confianza, pensar en las necesidades de todo el equipo y no solo en las de él mismo, llegar antes de la hora señalada, enseñar a los jugadores cómo deben realizar correctamente las cosas, indicar las infracciones, pensar  en los futbolistas y en el objetivo por igual, hacer que todos los jugadores encuentren el trabajo interesante y animarlos en todo momento.

Aptitudes de liderazgo y coaching

Por otro lado, un buen líder tiene que poseer ciertos conocimientos sobre la dirección de un equipo de fútbol, los diferentes métodos de trabajo, las técnicas de organización, los procedimientos de control y mando, los reglamentos y las leyes, así como el material y los jugadores a su cargo.

También debe tener la habilidad para instruir, hallar facultades, planear y organizar el trabajo, crear las situaciones propicias y darse cuenta de determinadas circunstancias para actuar correctamente ante ellas.

Además, tiene que lograr la disciplina espontánea, es decir, debe conseguir que los jugadores lo obedezcan sin tener que comunicárselo en todo momento. Las actitudes más importantes que tiene que poseer un líder son la justicia, la responsabilidad, la voluntad, la comprensión y la cooperación.

Cualidades de liderazgo y coaching

Un buen líder también debe tener una serie de cualidades, tales como conocer bien su trabajo y poseer un dominio completo del mismo. El líder tiene que utilizar su habilidad para dirigir, ofrecer instrucciones claras y concisas para que sean comprendidos por sus jugadores y otorgar puestos a los mismos en función de sus habilidades.  Además, nunca debe gritar, puede delegar cometidos pero no responsabilidades, tiene que conocer el rendimiento de cada uno de los futbolistas que integran su equipo y debe tener una conducta ejemplar.

Es capaz de reconocer y apreciar el esfuerzo de los jugadores en el desempeño de sus funciones, así como sus ganas de superación. También demuestra interés por todos, sin recurrir al favoritismo, por lo que es leal con cada uno de los futbolistas. Se hace responsable de los fallos cometidos sin culpar a otros, defendiendo a sus jugadores ante los demás. Está siempre dispuesto a escuchar explicaciones, no tiene prejuicios y además cumple sus promesas lo antes posible.

Un líder tiene que conocer bien a sus jugadores: debe saber tanto su nombre completo como su apodo, su lugar y fecha de nacimiento, su edad, los datos de su familia más cercana, además de mostrarse preocupado por averiguar sus intereses y aficiones. Por este motivo es muy importante que el líder aprenda a conocer el carácter de cada uno de sus jugadores y cuáles de ellos responden a la fuerza, a la razón o al afecto, y también debe saber distinguir entre el débil y el fuerte.

Por otro lado, hay una serie de aspectos que un líder tiene que evitar en la medida de lo posible: no amenazar, no regañar, no quejarse, no insultar, no ridiculizar, no emplear sarcasmos, no vacilar y no mostrar indecisión.