Perfiles corporales

La orientación corporal o perfil corporal en el fútbol es la posición o colocación corporal que tiene un jugador en cada situación de juego, tanto en ataque como en defensa. Hay que tener en cuenta que el terreno de juego es rectangular, con las dos porterías en los fondos por el centro y que cada jugador ocupa una posición que puede ser en el centro o en las bandas y por otro lado, está el balón que se mueve de un lado a otro. Cada situación de juego requiere una posición corporal y cambia con el movimiento del balón. La posición del cuerpo tiene una visibilidad de más o menos 180º.

Características de la orientación corporal (o perfil corporal del futbolista)

– Es el posicionamiento que tiene el cuerpo respecto a su eje vertical, hacia dónde mira su cara, pecho y la parte delantera de su cuerpo, a eso llamamos estar perfilado, con una visión de 180º.
– Según este posicionado, su cuerpo se puede intervenir de una mejor forma en el juego.
– Si el jugador no está bien orientado se reduce bastante el campo de visión y resta información de lo que ocurre en el juego y reduce las opciones de intervención de los jugadores. Además puede haber un espacio que no dominados, es lo que se llama espacio ‘ciego’.

Es importante que tengamos un campo visual de 180°, para poder anticiparnos ante cualquier situación de juego o resolver el mismo.

Ventajas de la orientación corporal

– Mejor control de la situación del juego, tanto en ataque y como en defensa y en las transiciones.
– Mejor reacción y velocidad para resolver las distintas situaciones de genera el juego.

Desventajas de una mala orientación corporal

– Se reduce el campo visual: esto provoca que el jugador no pueda observar lo que tiene a su espalda. Cuando un jugador no está bien orientado, por un lado reduce su campo visual. Le genera un déficit de información, elimina muchas opciones de juego y puede decidir de forma incorrecta porque hay un espacio que no tiene dominado el lado ‘ciego’, hay información de la situación de juego que no conoce.
– La falta de reacción ante las distintas situaciones de juego.
– Si el futbolista es capaz de perfilarse de manera correcta en cada acción, estará optimizando sus posibilidades de intervenir sobre el juego o bien estará multiplicando sus posibilidades.
– Se demora en la recepción y el pase.
– Una mala orientación puede ralentizar la reacción ante determinadas situaciones de juego

Perfilarse en ataque

Perfilarse en ataque es situar el cuerpo del jugador que va a recibir el balón de manera que pueda ver al que pasa el balón y a ser posible, la portería contraria o el mayor espacio posible del campo, del rival y de los compañeros. Normalmente se puede ver unos 180º, y suele ser una posición lateralizada la posición más efectiva, a esto se llama perfilarse.

Sabemos que el campo es de forma rectangular, dónde están las porterías (defensivas y ofensivas) y que cada jugador tiene una posición en el campo, tenemos que intentar ver dónde está el oponente, dónde está el compañero pasador del balón y ver dónde están los compañeros para dar continuidad al juego. Es importante situar el cuerpo entre el balón y el contrario más cercano y que el contrario esté lo más alejado de la zona donde de la pelota. Esta posición es habitualmente la más correcta. Cada posición del jugador requiere un perfil. Los que juegan por el centro más centrado, los que juegan en banda su espalda debe estar pegada o mirando a la banda.

Opciones que tenemos cuando recibimos el balón con la portería contraria a nuestra espalda:
– Si estás de espaldas a la portería del contrario, los pies en paralelo y recibes el balón con un contrario a la espalda lo mejor es jugar a un toque al que te pasado el balón o a un compañero.
– Si estás con la espalda orientada a la portería contraria, los pies paralelos y recibes el balón sin un contrario a la espalda, me puedo girar y seguir jugando el balón, para eso he tenido que ver o me ha avisado un compañero, que estoy ‘solo’, que no tengo un contrario cerca.
– Si por la dificultad del pase no lo puedes hacerlo a un toque, controlas el balón, pones el cuerpo entre el balón y el oponente y lo pasas rápidamente a un compañero que esté de cara o desmarcado.
– Si tienes mucha calidad y capacidad puedes controlar el balón hacer la ‘ruleta’, guiarte sobre tu propio eje y ponerte de cara a la portería contrario dejando al rival por detrás, por ejemplo, como hace Xavi Hernández.
– Puede ocurrir que me pase el balón y no tenga a nadie cercano para devolvérselo, y tengo que controlar y aguantar la pelota, bien para esperar que me lleguen las ayudas de los compañeros o a ver si el rival me hace falta, protegeré el balón con el cuerpo y estaré en medio del balón y oponente.
– Si vamos a realizar un pase largo o un cambio de orientación al espacio libre el compañero posible receptor del balón debe perfilarse de manera lateral, con un pie adelantado, para realizar una carrera en profundidad.
– Si recibo el balón de espalda, el error que podemos cometer es intentar girarte y que el rival que está encima te quite el balón, por no estar bien perfilado. Es mejor ante esa situación ir perfilado de una manera lateral que pueda ver quien me pasa el balón, ver la portería contraria y ver a los contrarios y los compañeros y a la vez proteger el balón con el cuerpo y poder seguir jugando el balón.

Perfilarse en defensa

Se denomina perfilarse en defensa a la colocación corporal de los jugadores cuando el otro equipo tiene el balón.
Al jugador contrario hay que orientarlo hacia fuera cuando está en posesión de la pelota. Si el contrario recibe de espaldas, tú tienes un perfil frontal, hay que intentar que no se gire, hacemos una temporización para además de que no tenga continuidad el juego, podamos recibir ayuda de los compañeros, que el rival tenga que mirar hacia su portería.

En caso de que el rival consiga darse la vuelta (situación de 1×1 defensivo) y encararte, tienes que cambiar tu perfil frontal por uno lateral, un pie más adelantado, cerrarle su lado fuerte e intentar que salga por su pierna no dominante. También puedo darle mi lado fuerte, donde el jugador defensivo se sienta más seguro, o intentar llevarlo a un lugar donde haya menos peligro para el equipo, que no vaya a una zona buena de su ataque.

Posición inicial del defensa es de forma lateral frente al atacante, perfil lateral y bajamos el centro de gravedad, bajamos las piernas. Si es diestro le cerramos el lado derecho, su lado fuerte, para que lleve el balón por su lado izquierdo. Colocamos nuestra pierna izquierda más cerca de su pierna derecha y nuestra pierna derecha la colocamos retrasada. Y si es zurdo todo lo contrario, cerramos el lado izquierdo, colocamos nuestra pierna derecha más cerca de su pierna izquierda y nuestra pierna izquierda la colocamos retrasada. Nunca presionamos de frente, siempre de lado, lo llevamos a un costado y nunca con las piernas abiertas al poseedor del balón, porque nos puede regatear por la izquierda, por la derecha e incluso hacer un ‘caño’ y pasar el balón por debajo de nuestras piernas.

Si estoy en el centro lo llevamos hacia un lado del campo, hacia una banda. Flexionamos las piernas para bajar el centro de gravedad. Los pies deben estar en puntillas para poder equilibrar el cuerpo y poder reaccionar con velocidad ante cualquier movimiento del contrario.
Si el contrario va a realizar un pase largo o un cambio de orientación a un espacio libre o nuestra espalda (sobre todo a la espalda de la defensa), debo estar perfilado de lado de forma lateral viendo al pasador del balón y nuestra propia portería preparados para correr hacia nuestra portería, cuando el contrario ‘arma la pierna’ para golpear el balón corremos de forma lateral hacia nuestra portería para llegar a la pelota antes que el contrario.

Si el contrario va a realizar un centro lateral desde la banda los defensores deben estar orientados de manera que pueda ver al jugador que centra y a los posibles receptores del balón, la espalda mirando a la puerta y los pies colocados a 120º, estarán uno mirando al poseedor del balón y el otro más o menos 120º, de manera que pueda ver al contrario que entra de manera frontal o ver si puede entrar a mi espalda. El error más común es estar mirando al jugador que centra la pelota, con los pies paralelos, la espalda mirando a la grada, sin posibilidad de ver quién entra por nuestra espalda. Este es un caso muy común  que permite al rival entrar y apoderarse del balón o rematar a puerta.

Es muy importante que el jugador sepa orientarse en cada situación de juego, domine todos perfiles y sepa modificarlos dependiendo de la situación del balón y de la situación del juego.

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