Resistencia

Cuando se aplica el término resistencia al ámbito futbolístico, puede definirse como la capacidad física y mental para retrasar y resistir el cansancio cuando se lleva a cabo un esfuerzo prolongado, además de mejorar la capacidad de recuperación una vez realizado.

Explicado con otras palabras, puede decirse que la resistencia en fútbol es aquella capacidad que permite al jugador soportar tanto física como psicológicamente una carga determinada durante un partido o un entrenamiento, la cual se realiza durante un periodo de tiempo específico a una intensidad variable. Esta resistencia también le permitirá mantener un nivel ideal de rendimiento, tanto en la toma de decisiones como en la aplicación de la técnica, además de conseguir la recuperación durante las pausas del juego.

Objetivos de trabajar la resistencia en fútbol

El entrenamiento de la resistencia en fútbol permite que el jugador participe durante más tiempo a un ritmo más intenso, ya que aumenta su capacidad física. El futbolista también compensará su disminución de energía, mejorando así su recuperación en los entrenamientos y en los partidos.

Trabajar la resistencia también disminuye el riesgo de sufrir lesiones y mejora considerablemente la salud. Además, el jugador estará preparado psicológicamente para afrontar los grandes esfuerzos que debe realizar.

Al encontrarse menos cansado, también reducirá su número de errores. Su capacidad de reacción será continuadamente alta y rápida en relación con la recuperación de los esfuerzos.

Tipos de resistencia en general

Una de las clasificaciones de la resistencia que existe es la siguiente:

1. Según el volumen de musculatura implicada

  • La resistencia local: solo participa una pequeña parte de la musculatura.
  • La resistencia general: participa un alto porcentaje de la musculatura.

2. Según la forma de trabajo de la musculatura esquelética:

  • La resistencia dinámica: en este tipo de resistencia existe movimiento muscular.
  • La resistencia estática: al contrario de la anterior, en esta no existe movimiento muscular.

3. Según la duración de la carga a nivel máximo:

  • La resistencia de duración corta: se realiza durante un periodo de tiempo que puede variar entre los treinta y cinco segundos y los dos minutos.
  • La resistencia de duración mediana: este tipo de resistencia se puede llevar a cabo de dos a diez minutos.
  • La resistencia de duración larga: esta a su vez puede dividirse en cuatro niveles, los cuales dependen del tiempo de duración de la carga. El primero de ellos puede durar de diez a treinta y cinco minutos, el segundo de treinta y cinco a noventa minutos, el tercero de noventa minutos a seis horas, y el último puede durar más de seis horas.

4. Según la importancia para la capacidad de rendimiento específico:

  • La resistencia de base: tal como su nombre indica, es la resistencia que sirve de base para distintas actividades motrices.
  • La resistencia especifica: los ejercicios llevados a cabo se adaptan a las exigencias específicas del deporte realizado, en este caso a las del fútbol.

5. Según otras situaciones de la carga:

  • La fuerza-resistencia: el porcentaje de fuerza máxima se sitúa entre el treinta y el ochenta por ciento.
  • La resistencia fuerza-explosiva: se llevan a cabo ejercicios de movimiento explosivo.
  • La velocidad-resistencia: se alcanzan velocidades por debajo de las máximas.
  • La resistencia de sprints: se alcanzan velocidades máximas.
  • La resistencia de juego deportivo: aquí, las fases de carga serán variables.
  • La resistencia pluridisciplinar: en la cual la densidad de carga será elevada.

6. Según la fuente de energía empleada:

  • La resistencia aeróbica: ayuda a aguantar un esfuerzo prolongado una intensidad baja o media, manteniendo un equilibrio entre el oxígeno inspirado y su consumo, sin que se produzca la disminución en el rendimiento.

Gracias a la resistencia aeróbica, el futbolista podrá aguantar los noventa minutos que dura un partido, e incluso los ciento veinte si se llega a la prórroga, a un ritmo suave o medio sin perder su eficacia técnica ni táctica.

  • La resistencia anaeróbica: gracias a ella, el futbolista podrá soportar los esfuerzos de gran intensidad durante el máximo tiempo posible. Los ejercicios anaeróbicos no podrán realizarse durante más de tres minutos, ya que exigen una gran demanda de oxígeno.

El objetivo de trabajar la resistencia anaeróbica es ayudar al jugador a aguantar los esfuerzos de carrera con sus duraciones, reiteraciones e intensidades, además de todas las otras acciones que tienen lugar durante el transcurso de un partido o entrenamiento.

La resistencia anaeróbica puede dividirse a su vez en láctica y aláctica. Esta división depende del predominio de la fuente de energía empleada, pero también de la intensidad y de la duración de los esfuerzos llevados a cabo.

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