Test de Cooper

e150955e32229c4db11943ad042e68a3?s=50&d=mm&r=g Escrito por Inés Rodríguez Rivero
Tiempo medio de lectura: 6 min.

Test de cooper

Seguramente recuerdes las horas de Educación Física en el colegio o en el instituto en las que pasabas casi todo el tiempo corriendo y tu profesor con el cronómetro en la mano. Y seguro que, al igual que yo y que todos, también te preguntabas: ¿y esto para qué sirve? Te lo contamos.

¿Qué es el Test de Cooper?

Antes de conocer su origen y para qué sirve, debes saber que el Test de Cooper es una prueba de resistencia diseñada para recorrer la mayor distancia posible en un periodo de 12 minutos y a una velocidad constante, según el Instituto de Ciencias de la Salud y Actividad Física (ISAF).

¿Para qué sirve el Test de Cooper?

El Test de Cooper pone a prueba tu resistencia aeróbica. Es una prueba exigente, donde la preparación física es clave y donde podrás tu cuerpo al límite de su capacidad.

¿Y qué es la resistencia aeróbica? La resistencia aeróbica es la relacionada con la fatiga y el agotamiento cardiopulmonar, recurre principalmente a la grasa de nuestro organismo para producir energía. Existe otro tipo de resistencia, quizás te suene; la resistencia anaeróbica. Esta última está relacionada con la fatiga muscular.

Lo ideal sería tener buena resistencia aeróbica y anaeróbica, claro que lo que primero que debe trabajarse es la capacidad aeróbica al ser la base de todo entrenamiento físico, de ahí la importancia del Test de Cooper en colegios, institutos y otros entrenamientos específico.

¿Cuál es el origen del Test de Cooper?

Según el ISAF, el origen del Test de Cooper se remonta a la década de los 60, concretamente al año 1968, en Oklahoma. Fue Kenneth H. Cooper, soldado y médico en las líneas norteamericanas, quien diseñó esta prueba para el ejército de los Estados Unidos como una forma de evaluar y valorar el estado físico de los soldados de una manera rápida, eficaz y barata, ya que solo necesitas una superficie plana y 12 minutos de reloj para llevarla a cabo.

Más tarde, el Journal of the American Medical Association publicó un artículo que explicaba la finalidad de esta prueba y dándola a conocer públicamente. Desde este momento, la forma física de los soldados pasó a evaluarse a través de los Test de Cooper y de unas tablas de tiempo con baremos que ideó el propio Kenneth H. Cooper.

El Test de Cooper comenzó en el ámbito militar, pero tal es su eficacia que hoy en día forma parte de las pruebas de acceso a cuerpos de bomberos, policía nacional y local e incluso como parte de la asignatura de Educación Física en secundaria.

¿Cuál es la fórmula del Test de Cooper?

Gracias a la fórmula que utiliza la prueba de Cooper, podemos conocer nuestro rendimiento y progreso en los entrenamientos de resistencia aeróbica. La fórmula que se utiliza para conocer este dato es la siguiente:

V02max= (22 x km recorridos) – 11

V02 máx es el consumo máximo de oxígeno que utiliza el organismo mientras se realiza la prueba. Se trata de una fórmula de aproximación, no exacta. Muy utilizada porque es muy sencilla de realizar.

¿Cómo sé si estoy o no en buena forma física?

Con la fórmula no nos basta para medir nuestra resistencia si no tenemos unos parámetros que nos sirvan de guía. Para ello, Kenneth H. Cooper ideó unas tablas con unos baremos que sirven de referencia a la hora de evaluar la resistencia.

En estas tablas de valores se tienen en cuenta dos variables: La condición física y la edad. Otro factor a tener en cuenta es el sexo de quien realiza el Test de Cooper, ya que en función de si eres hombre o mujer los baremos son unos u otros.

Veámoslo a través de ejemplos. En función de los baremos que establece Cooper en las tablas mostradas sobre estas líneas; si un hombre con menos de 30 años recorriese más de 2,8 kilómetros en 12 minutos estaría en una forma física Excelente. Si un hombre de esta misma edad recorriese menos de 1,6 kilómetros entonces estaríamos hablando de una condición física Muy Mala.

En el caso de las mujeres; si una mujer de 25 años recorre más de 2,7 kilómetros en menos de 12 minutos estará en una forma física Excelente. Si por lo contrario no alcanza los 1,5 kilómetros estaría en una Muy Mala condición física.

El Test de Cooper en el colegio: ¿buena o mala idea?

El Test de Cooper es una prueba que se diseñó pensando en población adulta y con altos niveles de preparación previa, al fin y al cabo nació en un ámbito militar. Si atendemos a este hecho podríamos decir que convertir el Test de Cooper en un “examen” obligatorio dentro de la secundaria no es una buena idea.

Es más, este tipo de pruebas que llevan la capacidad física de cualquier persona al límite debería realizarse bajo supervisión médica y con una preparación progresiva previa.

Ahora bien, en el ámbito escolar el Test de Cooper puede ayudar al profesor a conocer la forma física de sus alumnos y así ayudarles a mejorar las marcas personales de cada uno dentro de la Educación Física, siempre y cuando no exija más de la cuenta o por encima de las capacidades de cada alumno.

Una buena opción en cuanto al desarrollo del Test de Cooper en institutos y colegios sería rehacer y adaptar la tabla de baremos a un grupo heterogéneo como es una clase de alumnos en la que habrá niñas y niños con peores condiciones físicas, pero no por ello deberían tener una calificación suspensa.

Consejos para realizar el Test de Cooper

Si el Test de Cooper entra dentro de las pruebas físicas de acceso a algún colectivo como los que ya hemos mencionado, bomberos o policía nacional o local, o simplemente quieres hacerlo para medir tu resistencia aeróbica te dejamos unos consejos para hacerlo lo mejor posible.

Si es tu primera vez haciendo el Test de Cooper no te obsesiones con la marca, la resistencia se entrena y se mejora. Siempre es muy recomendable hacer un estiramiento muscular antes y después de la prueba. Hay que hacer la prueba en una superficie plana, evitar lugares con pendientes y desniveles.

Personas con asma o problemas respiratorios deben evitar hacer esta prueba, y por supuesto si tienes fiebre o gripe o tu cuerpo está cansado físicamente aplaza la realización del Test de Cooper a un momento en el que puedas dar el 100%. Evita enfrentarte a los 12 minutos de carrera tras comidas pesadas y no te sientes, ni te pares bruscamente al finalizar el tiempo marcado por el cronómetro.

Elige un buen calzado, combina sin miedo entrenamientos de fuerza, velocidad y resistencia y lánzate a por tus objetivos sin miedo.

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