Las transiciones en el fútbol

partido de fútbolEl fútbol actual cada vez es más veloz, los jugadores corren mucho más, los espacios son más reducidos, el tiempo para ejecutar una acción es menor, el contrario juega cada vez más encima del poseedor del balón, las líneas de los equipos cada vez están más juntas. Por eso se producen en un partido constantes transiciones, siendo el fútbol un juego de espacios compartidos, con una oposición directa y la participación de los jugadores simultánea.

El fútbol es un deporte que tiene dos fases de juego, cuando tienes el balón que es la fase ofensiva y cuando la tiene tu rival que es la fase defensiva, que se desarrolla en un espacio común para los dos equipos (excepto en el espacio de fuera de juego que el equipo atacante no puede estar porque comete una infracción).

Las dos fases transcurren de una manera alternativa y se van dando constantemente durante el partido.

A esas dos fases le hemos añadido otra dos sub-fases que llamamos transición, que es el momento instantáneo de la perdida o recuperación de la pelota, Transición defensa-ataque cuando recuperamos el balón (pasamos a atacar) y Transición ataque-defensa cuando perdemos el balón (pasamos a defender). Estas fases son muy breves y muchas veces, aunque son importantes, no tienen incidencia grave en el juego.

Sin embargo, hay momentos que estas fases son muy importantes porque tienen mucha trascendencia en el juego, si se producen situaciones que pueden acabar en gol y cada vez más, hay que tenerlas en cuenta, sobre todo depende de la zona del campo donde se producen, del número de jugadores, tanto defensivos como ofensivos, estén por detrás del balón o cercanos a él o puedan llegar a defender o a atacar y el espacio y tiempo disponible. Por eso, cuando atacamos debemos prever la pérdida del balón y cuando defendemos debemos prever cómo vamos atacar cuando recuperemos el balón.

Hoy en día el porcentaje de goles que hay en un partido en transiciones está entre el 40 al 45%, y entre ocho y diez segundos de tiempo, y de dos a seis pases. Con más de seis toques le da tiempo al equipo contrario, que no tiene el balón, a organizarse defensivamente y es mas difícil meter gol.

Además, la velocidad con la que se juega hoy en día es mucho mayor, tanto en la velocidad de desplazamiento del jugador (y la repetición de dichos desplazamientos) como en la velocidad mental de pasar de defender a atacar y al revés de atacar a defender, y la velocidad de toma de decisiones. Por eso, es primordial la velocidad mental del jugador (cambio de actitud) de pasar de atacar a defender y viceversa, eso hay que hacer mucho hincapié en los entrenamientos.

Hay que trabajar en los entrenamientos estos momentos, en todos los rondos, posesiones, juegos reducidos o partidos aplicados, hay que incidir y automatizar que después de perder el balón hay que recuperarlo en poco tiempo (‘presión tras perdida’). El jugador debe asimilar mentalmente las transiciones de una manera inmediata.

En las transiciones defensivas es muy importante distinguir bien si debe hacer presión ‘tras perdida’, porque estoy bien organizado o con gente cercana al balón o si debo hacer repliegue y reorganizarse bien (automatizar los movimientos) para contrarrestar el contrataque o hacer las dos acciones, los cercanos presionan y los alejados repliegan. Hay que elegir bien, y realizarlo a la máxima velocidad.

En las transiciones ofensivas debemos aprovechar el que el rival puede estar desorganizado, que tenemos bastante espacio para poder atacar, debemos aprovechar la velocidad para llegar a la portería contraria en pocos toques y en las mejores condiciones para hacer gol. Hay que ser rápidos y verticales, pero sin precipitación, que no le dé tiempo al contrario a reorganizarse. Hay que terminar las jugadas para que no tengamos una transición en contra.

Acciones Transición

1. ATAQUE-DEFENSA

-El más próximo o los más cercanos presionan al poseedor del balón, con el objetivo de robar el balón o retardar la acción del rival y ganar tiempo, sus compañeros mientras harán un repliegue y se organizan defensivamente. Importante incidir en ‘perdida del balón recuperando la posición’ y bajar por detrás de la línea imaginaria horizontal que marca la pelota.

-Los jugadores defensivos se posicionan según su sistema de juego, reducen los espacios, cierran los pasillos interiores o exteriores dependiendo de donde vaya el balón, temporizan las acciones (para la llegada de más compañeros) y evitan las líneas de pase del poseedor.

-Si el equipo defensivamente esta organizado y con el número de jugadores correcto según su modelo de juego aplicara los principios defensivos (repliegue, basculación, marcajes, anticipación, entradas 1×1, coberturas, temporización, presión, reducción de espacios, …) y la ocupación racional del terreno de juego a defender.

2. DEFENSA-ATAQUE

-Dependiendo de dónde robemos el balón (en nuestro campo, es su campo, cerca de su área, en una banda o por el centro) dependerá la acción a desarrollar. También si su defensa está muy desorganizada, o no, con mucha gente o despoblada o si disponemos de mucho o poco espacio. Decidiremos si hacemos un ataque rápido con pocos jugadores o un ataque más elaborado y preciso con los jugadores que tenemos a punto o con alguna incorporación más, que viene por detrás.

-Un aspecto a tener en cuenta es la velocidad, la precisión y terminar la jugada.

-Lo primero es asegurarnos una primera acción buena: una conducción, regate, un pase corto o largo, atrás, lateral, adelante, … el primer toque debe ser bueno. Hay que elegir bien lo que vamos hacer: darle velocidad o una pequeña pausa, no precipitarnos para progresar con seguridad. Estiramos al equipo e intentamos separarnos del rival.

-Si el ataque es rápido debemos hacer un juego directo, hay que aprovechar que tendrán la defensa desorganizada, lo haremos con pocos jugadores, con pocos toques y a gran velocidad. Si es por el centro será más rápido y si es por las bandas será algo más lento, intentaremos que se desarrolle por el lado del lateral que atacaba, que suele ser el espacio que ha dejado libre.

-Si nuestro equipo está posicionado y bien colocado podemos hacer una transición posicional u organizada: podemos triangular o hacer un cambio de orientación buscando el lado débil del contrario, un juego más elaborado y con más efectivos, pero siempre con velocidad y no dejando organizarse defensivamente al rival. El objetivo es la progresión, buscar la espalda de la primera presión y la llegada optima a la portería contraria. Con el mayor número de efectivos.

-Si nuestro equipo no esta posicionado y organizado defensivamente o si tiene pocos jugadores, es una defensa de circunstancias, lo que debemos intentar es retrasar la jugada del rival temporizando para que nuestros compañeros bajen a ayudarnos y nos reorganicemos y volvamos a tener el equilibrio defensivo. Podemos neutralizar al contrario por medio de una falta táctica (con el riesgo de que el árbitro nos saque tarjeta) o con una buena presión combinada con temporizaciones, y así ganar tiempo.

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