VAR o Asistencia por Vídeo al Árbitro

La Asistencia por Vídeo al Arbitro, comúnmente conocido como VAR (Video Assistant Referee), es un sistema de videoarbitraje cuya implantación está tomando fuerza poco a poco. Se trata de un conjunto de cámaras instaladas en el terreno de juego que retransmiten el partido en directo a una sala, las cuales ayudan a un grupo de asistentes de vídeo a revisar las jugadas más polémicas.

El reglamento oficial de este sistema establece que solo puede utilizarse en cuatro situaciones: goles, penaltis, tarjetas rojas y confusión en la identidad de un jugador. En ningún caso se contempla el uso del VAR para revisar el fuera de juego, aunque si esta jugada ha influido en un gol, sí se podrá dar marcha atrás.

¿Cuál es su funcionamiento?

En el caso de que se produzca una jugada susceptible de ser revisada, el arbitro o los asistentes de vídeo se ponen en contacto a través del pinganillo. En ese preciso momento el juego se detiene, y estos asistentes reproducen en una pantalla dicha jugada las veces que sean necesarias hasta tomar una decisión, la cual comunicarán de inmediato al árbitro.

Sin embargo, el colegiado es quien tiene siempre la última palabra. Este decidirá basándose únicamente en la información recibida por los asistentes de vídeo, aunque también puede consultar las imágenes de la repetición de la jugada en un monitor, el cual estará situado en la banda.

¿Cuáles son sus orígenes?

Los orígenes del VAR se remontan al mes de marzo del año 2016. El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, aprobó la utilización de este sistema para el fútbol internacional. Su eficacia se puso a prueba en varios partidos amistosos, los cuales precedieron a su estreno oficial en el Mundialito de Clubes durante el mes de diciembre.

El colegiado Viktor Kassai fue el primero en señalar un penalti con la ayuda de la asistencia por vídeo. Este hecho tuvo lugar durante el partido disputado entre el Kashima y el Atlético Nacional. A pesar de que el derribo fue muy claro, el árbitro decidió hacer uso del VAR debido a que la jugada fue de lo más polémica, ya que venía precedida de un fuera de juego.

¿Qué situaciones pueden ser revisadas?

Existen jugadas que si no son pintadas correctamente pueden cambiar de manera radical el transcurso de un partido. Por lo tanto, el árbitro podrá apoyarse en el videoarbitraje en estos casos:

  1. Goles: según recoge el reglamento, una de las principales funciones del VAR es ayudar al árbitro a valorar si se ha cometido algún tipo de infracción, la cual haga que el gol sea anulado. Durante esta consulta el ritmo del partido no se verá afectado, ya que el juego se detiene una vez que el balón cruza la línea de meta. Aunque se creía que el videoarbitraje no podía contemplar los fueras de juego, sí podría habilitarse para verificar una acción que haya desembocado en gol.
  2. Penaltis: gracias al videoarbitraje no se cometen errores a la hora de señalizar un penalti. Los asistentes de vídeo consultarán la jugada tantas veces como sea necesario hasta llegar a una conclusión.
  3. Tarjetas rojas: la expulsión errónea de un jugador puede sentenciar un partido. El uso del VAR evitará que se cometan este tipo de fallos.
  4. Confusión de identidad: en algunas ocasiones ha sucedido que el colegiado ha amonestado o expulsado al jugador equivocado, e incluso no ha tenido claro qué jugador ha cometido una infracción. Con el fin de evitar estas situaciones, los asistentes de vídeo pueden comunicarse con el árbitro para que así pueda amonestar al jugador correspondiente.