Cómo conseguir que tus jugadores sigan en el equipo

En este artículo analizaremos las posibles fórmulas que podemos emplear para que nuestros jugadores no abandonen nuestro club. Para empezar vamos a diferenciar entre el abandono de un jugador y el abandono del equipo o una gran parte de equipo.
Cuando el abandono de la entidad se da por parte de un jugador, lo primero que tenemos que analizar es el interés que nosotros tenemos hacia él y si nos compensa el esfuerzo que vamos a realizar, ya que, si vamos a trabajar para que el futbolista se quede es porque lo necesitamos.

Las posibles y más comunes decisiones que encontramos en los jugadores para el abandono de un equipo son:

         – Jugar en categorías superiores o equipo con mayor nivel:
Ante estos posibles argumentos por parte del jugador, deberemos hacerle entender que él es un jugador muy importante en nuestra entidad, para ello intentaremos convencerlo con visiones de futuro, por ejemplo, si el jugador es de un nivel alto de juego y nosotros tenemos un equipo en mayor categoría subirlo a entrenar de vez de en cuando, incluso hacerle debutar para que se sienta importante y vea que el interés del club no va sólo con su equipo, sino también con su formación y sus ambiciones.
Otros temas deportivos que debemos tratar con el jugador son los proyectos que la entidad esta realizando para la mejora de su equipo y de la escuela; y cuales son los caminos que está empleando, metodologías, personas que apoyan a la entidad, etc.
Además, tendremos que atender sus necesidad con un buen entrenador, que le haga ver que estando en su equipo es dónde mejor va a explotar sus características y dónde más van a confiar en él.
Por otro lado, tendremos que trabajar el ámbito social, este trabajo si es verdad que no se realiza de un día para otro, pero si tus equipo siempre están creando un buen ambiente, y pasamos de convertir el equipo de compañeros a un equipo de amigos, nos dará más argumentos para que el jugador no nos deje (además esto va unido a otras decisiones que también hacen que los jugadores se piensen el continuar).

          – Jugar con los amigos:
Muchos deportistas abandonan la alta competición o competiciones más serias, por querer jugar con sus propios amigos. Para que esto no ocurra deberíamos trabajar desde muy pequeños y en todos nuestros equipos actividades lúdicas, dentro y fuera del campo, que les permita compartir más aspectos de la vida a parte del fútbol, esto hará una mayor unión en el vestuario y nos permitirá trabajar mejor con nuestro equipo y evitar la posible marcha de jugadores.
Pero como todos sabemos que a veces llegamos a equipos que este tipo de temas no se han trabajado, comenzaremos hablando con el jugador e intentaremos hacerle entender que es una parte muy importante en nuestro proyecto, incluso podremos unir jugadores a esta conversación que tenga más “feeling” para que vean que no sólo es una pieza clave, si no que no debe cerrarse a unos amigos en concreto o que dentro del vestuario puede tener sus amigos para realizar un tipo de actividades y otros amigos para hacer otras. Además, intentar convencer de que no en todos los ámbitos todos actuamos de la misma manera y que probablemente pueda llegar a disfrutar más en nuestra escuela.
Por último, es necesario que el jugador sea consciente de que en nuestro equipo tiene una visión de futuro que probablemente en otros equipos en los que juegan sus amigos no la tiene.

          – No le gusta:
Este tipo de jugador son los más difíciles de convencer, ya que, actúas ante una actitud muy difícil de reconvertir, pero todos los jugadores que han llegado hasta una edad de juvenil en su mayoría han vivido muchas experiencias que pueden hacerle ver la visión del fútbol de otra forma.
Nosotros debemos intentar sacar estas experiencias de él como, compañeros que ahora son amigos, etapas en las que disfrutaba ganando o pensando toda la semana en que el fin de semana tenía partido, o incluso recordar viejos torneos en los que si había disfrutado mucho y hacer ver que tiene que volver a recuperar esa ilusión.

Cuando el abandono de la entidad se produce por el equipo o parte del equipo, considerando un número importante de jugadores que abandonan la entidad (3 o más jugadores). Lo primero que tenemos que realizar es un estudio de todo lo que rodea al equipo.
Empezaremos preguntando por qué los jugadores no se encuentran a gusto en el club; son las palabras más importantes, ya que, ellos son las personas que necesitamos para triunfar.
Después, analizaremos el club o la escuela y todo lo que le rodea, desde instalaciones, categorías superiores, metodologías que aplicamos o incluso el nivel, la formación y el método de entrenamiento de los entrenadores, porque los jugadores pueden estar descontentos con ello y nosotros no nos damos cuenta.
Una vez hemos analizado todo, veremos en que podemos mejorar y deberemos hablar con los jugadores para negociar que puntos podemos mejorar y cuales son los puntos a los que nuestros deportistas deberán adaptarse para que todo siga en orden. Para ello hablaremos de como vamos a trabajar, que tipo de entrenamientos vamos a realizar e incluso cual es el tipo de entrenador que ellos prefieren, ya que, cada equipo es un mundo y debemos realizar todo acorde a nuestros jugadores.
Como punto fuerte para convencer deberemos hablar siempre de nuestras virtudes y las cosas en las que vamos a trabajar para mejorar y siempre esconder nuestros defectos (por ejemplo, si no tenemos unas instalaciones muy buenas intentar hablar de otros temas que consigan convencer a los jugadores).

Por último, destacar que si en nuestra escuela siempre fomentamos en todos los equipos unas bases como:

  • Fomentar el “buen rollo en el equipo, con cenas, comidas, premios, ir a ver partidos todo el equipo junto, o cualquier situación en la que el equipo se encuentre unido, nos permitirá crear una unión que muchos jugadores no querrán romper con facilidad.
  • Tener entrenadores parecidos en la escuela, que trabajen en la misma dirección y que sean buenos líderes, permitirá que los jugadores se encuentren más a gusto y no quieran marcharse.
  • Aplicar medidas que los jugadores quieran, siempre respetando unos mínimos que la dirección del club dictamine.
  • Hacer sentir a todos los jugadores del club importantes y necesarios, aunque sean jugadores que no disfrutan de tantos minutos o que tienen dificultades tanto en temas deportivos como en temas personales; siempre que un jugador sienta que es querido, será de mayor dificultad que abandone la escuela. Nos permitirá apoyarnos en ciertos aspectos que harán ver al jugador que donde está es el mejor sitio y se les hará muy difícil abandonar el equipo.

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