Los padres en un Club de Fútbol Base

Los padres son los principales responsables de la educación de sus hijos, es por ello que es muy importante que conozcan el papel que han de asumir cuando tienen un hijo que práctica deporte y en este caso concreto el deporte del futbol. La presencia de los padres en las competiciones es fundamental para que los hijos vean el gusto e interés por la actividad que realiza ya que, supone un gran apoyo y refuerzo en su proceso de formación y  aprendizaje.

Por ello se tiene que comprender el  funcionamiento y las características  del Club, y del equipo: qué objetivos se pretenden alcanzar, quién coordina la actividad o entrena,  cómo es el club,…

Hay que  diferenciar los dos aspectos fundamentales en la situación que se presenta para nuestros hijos: el aspecto personal (humano)  y el deportivo

Aspecto personal

  • Sobre el entrenador recae la responsabilidad de elegir en cada momento y situación quien juega y cuánto tiempo lo hace cada jugador, así como aplicar las normas y sanciones por incumplir las normas establecidas.
  • A pesar de que no estemos de acuerdo con las decisiones que tome el  entrenador, es importante animar a nuestro hijo a esforzarse para intentar mejorar su situación -jugar mejor, jugar más tiempo, ser titular,…- e intentar NO caer en excusas -el entrenador no tiene ni idea, es muy malo, no sabe a lo que juega, siempre juegan y saca a los mismos,…- que desincentivan al jugador y hacen que se acomode y no se supere.
  • El desarrollo de un deportista está fuertemente ligado al desarrollo de la persona por ello, el club se debe comprometer a colaborar y ayudar a los padres en todo lo posible, incluso cuando surgen problemas a nivel personal como cambios de actitud, inadaptación al grupo, fracaso escolar,…
  • Tanto para problemas personales como para quejas se pueden utilizar las vías de comunicación que dispone el club: entrenadores, delegados, coordinadores, directivos,…

Aspecto deportivo

  • La falta de seguimiento por parte de los padres puede ser perjudicial para los deportistas y jugadores, pero existe el gran peligro de que los padres se conviertan en un elemento de presión añadido sobre el jugador a la hora de practicar el fútbol.
  • Hay que evitar que los padres se inmiscuyan en aspectos técnicos, de organización o de metodología utilizada por el club y los entrenadores.
  • Lógicamente, para exigir esto, el club debe ofrecer y garantizar a los padres una buena formación y una metodología adecuada -algo más que cuidar a sus hijos durante unas horas.
  • Todos los entrenadores del club disponen y trabajan con un programa de planificación (tanto física como técnica) acorde con la edad de los jugadores de cada equipo y otro de seguimiento para obtener datos de cada uno de los jugadores.

Con esto se garantiza un trabajo uniforme para todos.

Funcionamiento de un equipo

Pertenecer a un club y realizar una actividad extraescolar  NO es lo mismo, tenemos que tener muy claro que formar parte de un club requiere un compromiso por parte del jugador.

  • Este debe cumplir unas normas que su entrenador le explicará (asistencia a entrenamientos, puntualidad, comportamiento, cuidado del material,…)
  • Lógicamente, cuando el jugador es de corta edad, muchos de estos requisitos se trasladan a los padres, que tienen que velar por su cumplimiento. Si alguna norma se incumple las consecuencias las soporta el jugador ya que es éste, y nadie más, el que se compromete con el club.
  • Por otra parte hay que tener en cuenta que el jugador forma parte del CLUB, y NO a un equipo concreto. Durante la temporada hay momentos en los que un jugador puede jugar en otra categoría o equipo del club, por diferentes motivos (decisión técnica, falta de jugadores por lesiones o enfermedades,…)

Tipos de comportamiento de los padres

Existen varios tipos de padres según sus reacciones ante la actividad deportiva que realizan sus hijos y el efecto que tienen sobre ellos:

  • Desinteresados: Casi están ausentes. Son los más valorados.
  • Exigentes: Critican constantemente todo lo que acontece. Nunca están satisfechos con su hijo. Alteran bastante la actividad del jugador.
  • Críticos: Sólo ven a su hijo y ponen en duda todo, los conocimientos del entrenador y sus colaboradores. Desarrollan actitudes de rebeldía e inconformismo.
  • Forofos: Se colocan en la vaya cerca del terreno de juego, gritando (parecen energúmenos desbocados) y protestando constantemente. Son muy mal ejemplo para el comportamiento.
  • Entrenadores: Dan instrucciones (durante el partido) continuamente y suelen muchas veces contradecir al entrenador. Confunden bastante al jugador.
  • Sobreprotectores: Protegen en exceso al niñ@, creen que se va a lesionar. Amenazan con sacar a su hijo del equipo. Transmiten desconfianza a su hijo.
  • Responsables: Contribuyen positivamente y despiertan entusiasmo.
  • Otro tipo de padres: padre pesado, padre chófer, padre positivo, padre frustrado deportivamente, padre competitivo, padre toxico, padre comprometido,…

Cuotas que se pagan por practicar fútbol

  • El fútbol base de un Club requiere la colaboración desinteresada de muchas personas (entre entrenadores, delegados, directivos,…) pero aun así, genera cuantiosos gastos (material, mutualidad, desplazamientos,…)
  • Esto obliga al club a pedir una ayuda o cuota a los padres para ajustar el presupuesto.
  • Es importante recalcar que el pago de esta ayuda NO proporciona ningún derecho a la hora de jugar, ya que esto es materia exclusiva del entrenador.

 

Altas y bajas en el Club y los equipos

  • Los club se compones de varios equipos: senior, juveniles, cadetes, infantiles, fútbol 7, fútbol sala,…
  • Cada temporada se realizan las plantillas eligiendo los jugadores hasta completar los equipos. Esto supone la incorporación de nuevos jugadores y prescindir de otros.
  • La elección la realiza el cuerpo técnico (entrenadores, coordinadores, nuevo entrenador,…) teniendo en cuenta la valoración objetiva (datos obtenidos del seguimiento) y la subjetiva (opinión personal) sobre cada jugador.
  • El causar baja de un equipo supone una desilusión tanto para el jugador como para los padres. Lógicamente, los padres pensamos que es una injusticia, aunque se debería tener en cuenta varios aspectos:
    1. El club se ha podido equivocar al valorar al jugador (Cuanto más joven es el jugador, el majen de error es mayor)
    2. Puedo encontrar otro equipo que se adapte mejor a las condiciones del jugador y donde éste se encontrará mejor.
    3. Para los jugadores más jóvenes la importancia de causar baja del club está relacionada con la importancia que le demos los padres. Si rápidamente les proponemos otra alternativa el problema será mínimo.

Conclusiones

Evidentemente los padres son una parte activa y muy influyente dentro de la formación y desarrollo tanto deportivo como personal de los jugadores, son personas con un nivel afectivo muy cercano. Por tanto, no sería bueno ni buscar una confrontación entre las figuras del padre y entrenador, ni tampoco aislar la figura del padre y la del hijo (puesto que es inevitable e incluso sería negativo).

“Lo más importante para el desarrollo del joven futbolista es que todos (padres, entrenadores, directivos, amigos,…) caminemos en la misma dirección”