Tiro libre indirecto

El tiro libre indirecto es la forma a partir de la cual se reanuda un partido de fútbol tras haberse cometido una falta. Para poder realizarse el balón debe estar parado, y el ejecutor que lo vaya a llevar a cabo no podrá volver a jugarlo hasta que este haya sido tocado por un compañero de su mismo equipo o por un rival. La barrera, la cual estará compuesta por aquellos jugadores que hayan sido elegidos por el portero, tiene que estar situada a 9,15 metros como mínimo del esférico.

El libre indirecto siempre debe iniciarse con un pase a otro jugador. El árbitro lo indicará alzando el brazo por encima de su cabeza, manteniéndolo en esa posición hasta que el ejecutor lo haya realizado. Además, debe conservar la señal hasta el momento en el cual la pelota haya tocado a otro jugador o haya salido fuera del terreno de juego.

Un gol será considerado como válido siempre que toque a dos jugadores antes de traspasar la línea de meta, pudiendo ser uno de ellos tanto el guardameta como un jugador del equipo contrario. En el caso de que el tiro libre indirecto sea introducido directamente en la meta, el árbitro indicará saque de puerta.

Infracciones

El árbitro concederá un tiro libre directo al equipo contrario cuando el portero, siempre que se encuentre dentro de su área de penalti, haya cometido alguna de las siguientes infracciones: tocar el esférico con sus manos tras haber recibido directamente un lanzamiento efectuado por un compañero de su mismo equipo, permanecer con el balón entre sus manos más de seis segundos consecutivos, tocar la pelota con las manos cuando un jugador de su equipo se lo pase con el pie de manera deliberada, o tocar el esférico con sus manos de nuevo una vez que lo ha soltado sin que este haya sido tocado previamente por otro jugador.

Dependiendo del juicio del árbitro, el tiro libre indirecto también podrá ser otorgado al equipo contrario si sucede alguna de estas acciones: jugar de manera peligrosa, no dejar que el guardameta suelte el esférico de sus manos, obstaculizar el avance de un adversario, o cometer alguna otra infracción que amerite parar el juego para advertir o sancionar a un jugador. El tiro libre indirecto será lanzado desde el lugar en el cual se cometió la infracción.

Sanciones al jugador

El colegiado solo podrá mostrar tarjeta amarilla o roja a los jugadores, a los sustitutos y a los jugadores sustituidos. Por el contrario, nunca podrá mostrárselas a los oficiales del equipo. Cuando el árbitro señala un tiro libre indirecto al equipo contrario, también podrá sancionar al jugador culpable de la infracción con tarjeta amarilla o roja.

El colegiado podrá mostrar tarjeta amarilla si el infractor ha realizado alguna de estas acciones: quebrantar reiteradamente las reglas del juego, hacerle gestos al árbitro o discutir con él, retrasar el reinicio del partido, jugar de forma antideportiva, no respetar la distancia requerida en un tiro libre o en un córner, o entrar, volver a incorporarse o abandonar el campo de juego sin el permiso del árbitro.

La tarjeta roja supone la expulsión directa del campo del juego. El árbitro podrá mostrársela al jugador que cometa alguna de estas infracciones: jugar sucio, hacer uso de un lenguaje ofensivo, impedir un gol o interrumpir una oportunidad de gol al tocar el balón con sus manos (exceptuando al guardameta que se encuentre dentro de su área), escupir a un rival o a cualquier otra persona, tener una conducta violenta, parar una ocasión de gol mediante una infracción, o recibir la segunda tarjeta amarilla en el mismo partido.

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